TERCER MES VIVIENDO SOLA , noviembre de 2005
¡What a crisis! Pues no va y resulta que la perra de mi hermana coje y entra en mi fotolog y va y se chiva a mi madre. Desde luego, cría cuervos y te sacarán los ojos. Pues nada, que entra mi madre y lee esto y, claro, que se agobia, porque una madre es una madre y lo de que sus hijos sufran lo llevan fatal. Así que me llama la pobre muy estresada y yo le explico que no, que es broma, que en realidad sólo estoy caricaturizando la realidad porque soy consciente de que la gente es muy perra, y le mola eso de reirse de las desgracias ajenas. La cuestión es que no la dejé muy convencida porque a mi madre lo del sarcasmo le gusta, pero sin pasarse, que luego la gente habla y se piensa que me tiene abandonada. Así que se me presenta al día siguiente a las 9 de la mañana cargada de tuperwares, porque una madre es una madre y ya se sabe que cuando una madre ve en peligro a su hija es capaz de generar una fuerza sobrenatural que le permite desde levantar un coche con sus propias manos hasta pasarse la noche cocinando cocidos. Y aquí que se me presenta armada con lentejas y garbanzos, y aquí que me encuentra... con mi tradicional desayuno de doritos y café. Pobrecita.... se le saltaban las lágrimas. Vamos que me ha dicho que no, que yo no me independizo, que me apoyó porque creía que así iba a ser más autónoma pero que ve que de eso nada, que voy a acabar devorada por el perro pequinés de la del segundo y que eso sí que no, que a ver que van a decir luego los vecinos. Y que ella lo de la mayoría de edad se lo pasa por el forro y que como no centre la movida a casa que vuelvo y sin rechistar. Porque mi madre tiene este punto que tienen las madres socialistas y feministas de España, que lo mismo te va a ver una exposición de Kandinsky mientras te habla de las ventajas propiciadas por la autonomía del individuo (en este caso "la individua", que soy yo) que abandona el núcleo familiar para crecer por sí mismo en un entorno seguro, desarrollando su creatividad y su espíritu de superación, evolucionando como una persona plena e independiente (esa soy yo otra vez), que te coge por las orejas delante de la mismísima Composición IV y te lleva a casa a cebarte a base de fabada asturiana. Paradojas de la transición, que creo una generación descontrolada.
Y a esto estábamos cuando pica al timbre una amiga, que es otra de las ventajas de vivir sola, que te puede picar un amigo a las horas más insospechadas. Y nada, que sube a desayunar. Y se encuentra a mi madre, y se ponen hablar de lo desastre que soy y de los pocos años que me quedan de vida como me siga alimentando así. Y, claro, yo me acojono, porque una cosa es que te lo diga tu madre y otra muy distinta que tu amiga que estudia medicina te diga así a las claras que te vas a morir. Así que tire los doritos (la bolsa ya estaba vacía pero era un gesto simbólico) y me erguí toda yo (mi 1,64 erguido aparenta, a ver que os creeis) y con el puño levantado y la frente muy alta grite: "A ZP pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre" (porque a una le dan ataques de estos de fe pero ante todo sigue siendo atea).
Así que nada, que voy a cambiar, a partir de mañana empiezo a cocinar, a ver que pasa, pero cocinar de verdad, sin microondas ni nada, y nada de comprar las cosas precocinadas, porque a mi mariconadas las justas y a partir de ahora voy a hacer yo hasta la carbonara de los espaguetis, que ya metios en gastos tiramos la casa por la ventana. A ver que os creeis, que una será un desastre, pero muy digna.
Eso sí, me quedo con los tuperwares, por si acaso...

Vale, sigo sin saber cocinar, pero que evolucioné, evolucioné. He dicho. ¿Que no?

1 a los que les dio por decir que...:

jajajajaja

suerte con el proceso de convertir alimentos fríos en comida caliente

estoy segura de que tendrás éxito en tu lucha

un beso

4:46 p. m.  

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