
Domingo 11 de junio de 2006, 13 hs,
Lugar: Reino de la Garra (hogar de garrulos y animales salvajes).
Me vendieron un concepto amarillo precioso, pero cuando me puse a usarlo me di cuenta de que estaba estropeado, así que fui a reclamar, que es lo que se hace cuando los conceptos están estropeados. Pero en la ventanilla de la tienda conceptual no había un vendedor si no un león. Sí, sí, un león. Y yo le enseñé el concepto amarillo precioso y le puse mi mejor cara de pena. Por desgracia me había dejado el manual animal-humaniano, humaniano-animal, en el otro bolso y el bicho no hablaba idiomas. Me miró, miró el concepto, me miró. Y SE LANZÓ. Y yo venga a correr, y él venga a seguirme. Le tiré el concepto y lo despedazó, le lancé una idea y la devoró, le solté una broma y no le gustó. ¡Ay! Que de ésta sí que no salgo. Último intento y… ¡funcionó! míralo, con la camiseta parece que sí que está entretenido. La dejó destrozá.
Lo bueno es que la revestí con los restos del concepto y se la regalé a una colega. Parece que le hizo ilusión, la gente es así, que os voy a contar que no sepáis…
Etiquetas: No se ponga literaria mujerpordios
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¡Dios mío! Un león se ha comido mi helado.
Cándida Sibisse dijo...
1:29 p. m.