Ahora, estoy pensando. Con la resaca de las tierras vascas y el agotamiento que provoca el descanso psicológico, mutando un viejo axioma y afirmando, sin temor a equivocarme, que mens sano y corpore cansado. Pienso, decía, que creo haber confundido lo que parecía vocacional. Me di cuenta hace unas horas, gracias al mundo blog. Aunque creo que, realmente, llevo tiempo sabiéndolo.
Vi por casualidad los blogs de compañeros, algunos hasta amigos, que comentaban el Congreso. Observé, de hecho, que todas sus entradas tenían un contenido netamente político.
Entonces pensé en mi, que hablo de peces globo y esqueletos de barca. Que transformo la política -la alta y la baja- en una larga partida de ajedrez que a veces me apetece jugar y a veces no. Pero sobretodo me di cuenta de que no necesito escribir sobre ella, no se si porque ocho horas al día sumergida en la piscina son suficientes para marear a cualquier marino o porque realmente soy más feliz anclada en tierra. Cada día me aburren más los gestos iguales, los procesos semejantes, los discursos tantas veces oidos, tantas veces escritos por otros y por otras. Me aburro yo a mi misma cuando soy esa ella con los gestos cuidados y ese tono aprendido.
Un político con el que hubiera discutido más si no me aburriera tanto el proceso, me dijo que sigo con la misma actitud de siempre. Qué falta de visión, no política, si no humana. No creo que atisbara, ni siquiera un momento, cuál es esa actitud que él imagina. Y eso me hace pensar, que en la lucha de la dualidad está ganando ese yo tan difícil de compatibilizar con aquel ella. Me hace temer que de la esquizofrenia anclada entre el debe y el haber, la contradicción surgida por la ontología imparable de mi ser derive en un oceano de dudas. Y yo aquí, sin aprender a nadar.
Le doy alguna vuelta y a ver que se me ocurre. Tras el inciso, volvemos a los peces globo y esqueletos de barca.
Eso sí, igual después, echamos un ajedrez.
Etiquetas: No se ponga literaria mujerpordios
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0 a los que les dio por decir que...:
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